INTEGRACIÓN SENSORIAL

La teoría de Integración Sensorial fue desarrollada por la Dra. Jean Ayres, Terapeuta Ocupacional quien obtuvo un doctorado en la Universidad del Sur de California y realizó trabajos de post-grado en el Instituto de Investigación Cerebral de la Universidad de California de los Ángeles. A través de su investigación la Dra. Ayres logró descubrir que estos niños sufrían de una dishabilidad hasta entonces malentendida producto de una ineficiente organización de la recepción sensorial por el sistema nervioso.

La “Integración Sensorial” es un proceso complejo que permite a una persona tomar, organizar e interpretar información que recibe de su cuerpo y del mundo externo. Este proceso neurobiológico innato permite al cerebro integrar e interpretar estímulos sensoriales. Toda la información que nos llega de ambiente la recibimos a través de nuestros sentidos sensoriales.

El cual está integrado por nuestros 7 sentidos, organizarla y responder adecuadamente. También tenemos un sentido vestibular (equilibrio) que nos dice en qué posición poner nuestros cuerpos y cabezas, y un sentido propioceptivo (conciencia del cuerpo en el espacio) que nos ayuda a saber lo que hacemos con nuestras articulaciones, músculos y ligamentos. 

La interrelación entre sentidos es compleja, pero básicamente nos permite experimentar, interpretar y responder a diferentes estímulos del medio ambiente y de nuestro cuerpo, de manera de interpretar una situación en forma correcta y poder emitir una respuesta apropiada. La disfunción dentro de esos tres sistemas se puede manifestar de muchas maneras. Un niño puede tener una respuesta hiper o hipo-sensitiva al input sensorial. El nivel de actividad puede ser inusualmente alto o bajo, un niño puede estar en movimiento constante o fatigarse fácilmente. Además, algunos niños pueden fluctuar entre estos extremos.

En general el niño tiene dificultades en el “filtrado” de la información que le llega de sus sentidos, para decidir a qué responder y qué estímulos ignorar y por lo tanto aparece desorganizado y fuera de sincronía con su medio ambiente. Los problemas en la coordinación motora gruesa y/o fina también son comunes cuando estos tres sistemas son disfuncionales y puede observarse atrasos en el habla, el lenguaje y un bajo rendimiento escolar.

¿Cómo sabemos cuándo un niño tiene una disfunción en la integración sensorial?

En cuando a la conducta, el niño puede tornarse impulsivo, distraerse fácilmente y mostrar una falta general de planeamiento en su conducta. Algunos niños pueden tener también dificultades para ajustarse situaciones nuevas y pueden reaccionar con frustración, agresión, retraimiento o en forma estereotipada. La evaluación y tratamiento de las disfunciones de integración sensorial es realizada por un Terapeuta Ocupacional entrenado específicamente en este campo.

El tratamiento de Integración Sensorial tiene como objetivo que la persona sea capaz de procesar información sensorial compleja en una forma más efectiva. El mejoramiento se observa en una respuesta motora más coordinada y eficiente y una adecuada respuesta a experiencias sensoriales que antes provocaba un relación desmesurada o ineficiente. Por ejemplo, ahora el niño será capaz de tolerar que le corten el pelo o las uñas, sin llorar y/o replegarse aterrorizado. O podrá disfrutar de que le canten una canción del feliz cumpleaños sin taparse los oídos o parecer molesto y perturbado. Además, se podrán observar mejoras en el lenguaje y respuestas más apropiadas en relación al medio ambiente lo que resultará en un mejor ajuste emocional y un mejoramiento de la confianza en sí mismo. En conclusión, será un niño con un funcionamiento y desempeño más eficiente en el ámbito del hogar y de la escuela.

Wendy Rivera

Terapeuta Ocupacional

Certificada en integración sensorial USC

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